Jueves 23 , Noviembre de 2017

Sportcom, la cordobesa que quiere jugar en toda la cancha (cuando el negocio es el mundo)

(Por Guillermo López) Con su base operativa en Córdoba, esta desarrolladora de accesorios deportivos abastece a 2.000 puntos de venta en Argentina pero además tiene operaciones directas en EE.UU. y Brasil, y desde allí llega a decenas de países. Posee las licencias de Barcelona y PSG, entre otros, para buena parte de Latam y distribuirá pelotas con licencia oficial FIFA para Rusia 2018. Gerardo Abdala, el “DT” de la empresa, cuenta por qué son una empresa local con mirada global.

Image description
Gerardo Abdala. 'La licencia de FIFA 2018 nos abre puertas a nuevos mercados'.
Image description
El área comercial de la empresa con base en la av. Armada Argentina.
Image description
El diseño de las pelotas se realiza en Córdoba y se envía a los fabricantes.
Image description
En Córdoba la empresa emplea alrededor de 40 personas.
Image description
A pleno. Los depósitos de Sportcom están repletos. Este año el volumen de ventas crecerá más del 10%.
Image description
'Tuvimos un golpe de fortuna: Neymar pasó a jugar al PSG y nosotros tenemos la licencia del club francés para Brasil'.
Image description
La logística es clave, aquí un empleado en el área de picking de la firma.
Image description
En la sala de directorio -que lleva el nombre de Camp Nou- Abdala tiene su colección de casi 300 pelotas.

Cuando tenía menos de 18 años Gerardo Abdala era un buen jugador de tenis. Competía en torneos provinciales, nacionales y regionales y entrenaba arduamente. Tanto, que por semana rompía tres o cuatro encordados de sus raquetas.

Sin saberlo, en esos momentos se estaba gestando Sportcom, la empresa que comanda desde 1991 y que hoy tiene operaciones directas en Argentina -con base en Córdoba-, Estados Unidos y San Pablo.

Por aquellos años de juventud, Abdala y unos amigos compraron una máquina para encordar que ponían en funcionamiento con rollos que adquirían en Buenos Aires. Poco a poco se fue corriendo la noticia y empezó a vender el producto y sus servicios. Luego conoció a un chileno -que hoy maneja Sportcom en ese país- que hacía lo mismo.

A principios de los noventa esos encordados más algunos grips eran los únicos productos que vendía él mismo en tiendas de deportes. Ya con su primera marca propia: Sufix.
 

“El 30% de nuestros productos son nacionales”

(Nuria Giatti - Gerente de Comex)


Abdala por entonces dedicaba parte de su tiempo a este emprendimiento, el resto lo dividía entre la carrera de Administrador de Empresas en la Universidad Nacional de Córdoba, un trabajo part time en una consultora y Junior Achievement, entidad de la cual fue su primer presidente.

“En 1993 concurrí a algunas ferias y empecé a descubrir el mundo de los accesorios deportivos. En una casa de deportes entre el 90% y 95% es calzado e indumentaria y el resto son los accesorios pero a mí me llamó la atención lo vital que eran: son lo escencial para practicar un deporte: podés jugar al fútbol descalzo, pero no sin una pelota”, relata cuando se le consulta por el “clic” que lo llevó a pensar en una oportunidad de negocio.

Fue justo por esos años en que uno de sus clientes le dijo que probara con las pelotas de fútbol.
 

“Tenemos operaciones directas en Argentina, Brasil y Estados Unidos”

(Marcelo Donato - Gerente de Logística y Operaciones)


“Miré el mercado y había una docena de jugadores fuertes pero decidí probar. Compré 500 pelotas. Cuando llegaron pensé que me iba a fundir porque no sabía quién las iba a comprar: tenía mi oficina llena de cajas con pelotas (risas), pero por suerte se vendieron rápido. Ahí me di cuenta que podía mezclar mis dos pasiones: el deporte con los negocios”, recuerda.

Recibido de Administrador, y siendo por entonces docente ad honorem de la materia Administración Financiera, empezó a estudiar los nichos en ese rubro.

Al tenis y fútbol le sumó natación, tenis de mesa, hockey. En 1995 tomó la decisión: se dedicaría full time a Sportcom.

“Nos preparamos para ser exitosos en la era digital”

(Valeria Maizon - Responsable de Marketing)


“Somos desarrolladores de productos con una visión global”, sintetiza cuándo se lo consulta sobre qué hace hoy la empresa. Y amplía: “Tomamos algún producto y hacemos las aplicaciones de nuestras marcas con mucho foco en el consumidor, al que siempre le estamos ofreciendo algo de más valor; por ejemplo, nuestra nueva línea fitness vienen con un Código QR que el usuario baja a su smartphone y le brinda un plan de ejercicios”, comenta.

Para este administrador no hay mucho misterio: “Uno tiene que ser bueno en algo y nuestro fuerte está en el desarrollo y en la comercialización. Tercerizamos la parte productiva: puede ser Córdoba, Buenos Aires, Malasia, China o Pakistán”.

Hoy la empresa con sede en el sur de la ciudad tiene más de 40 proveedores en todo el mundo y abastece a más de 2.000 puntos de venta en Argentina (sólo en nuestro país la facturación de la firma rondará los $ 200 millones). En menos de un año en Brasil ya tienen casi 100 clientes y en Estados Unidos se enfoca en el mercado on line.
 

El “factor X”, el secreto de Sportcom para sumar colaboradores

(María José Gordillo - Responsable de RRHH)


“Pero desde Estados Unidos abastezco a clientes en Uruguay, Paraguay, Ecuador Canadá y Sportcom USA es la dueña de la licencia de Barcelona para Argentina, Paraguay y Bolivia y la que toma la del PSG (París Saint Germain) para casi toda sudamérica o la que se quedó con la licencia de FIFA. Manejar Miami como punto de abastecimiento para Latam y parte de USA facilita los negocios. Esa es nuestra mirada del mundo”, completa.

Las marcas, un diferencial
“De entrada fuimos creadores de marcas. Esa fue mi mejor cobertura y mi diferencial”, comenta.

Hoy tiene seis marcas: Dribbling (futbol), Hydro (natación) Simbra (hockey) KBL (béisbol) Sufix (deportes de raqueta: tenis, paddle, squash y bádminton) y Sensei (table tennis). A ellas se suma Star Sports, una brand que es una suerte de “comodín” para algunos artículos, como los de protección (rodilleras, tobilleras, etc).

Las marcas con licencia explican un 20% de la facturación. Del resto, más del 40% se lo lleva Dribbling y detrás vienen Hydro y Simbra, con un 10% aproximadamente.


Abdala está convencido que hay consumidores de marcas líderes pero que hay un grupo de deportistas que buscan otros productos. “Nosotros tenemos calidad y buen precio pero sustentado con branding y eso le ha dado pertenencia al consumidor”, asegura.

Pero al desarrollo marcario se le suma otra clave del negocio: la pata financiera. “En los productos que importamos hacemos un ciclo inverso: anticipamos dinero, sobrestockeamos y financiamos la venta. El timing en esto es fundamental”, dice.

Un ejemplo reciente lo demuestra: Sportcom adquirió la licencia FIFA para comercializar las pelotas oficiales de Rusia 2018 en nueve países de la región, incluido Brasil. Meses atrás tuvo que hacer las estimaciones de cuántas pelotas venderían -creen que unas 400.000-, estar en los detalles de diseño, encargarlas a cuatro fábricas chinas y coordinar los embarques para los próximos meses porque lo que no se subió al puerto en enero no llega más. Y no se vende.

Distribuidor global
Al desarrollo de marca y el expertise financiero Sportcom le sumó el tercer ingrediente para pensar el mundo como mercado: la logística. “Nosotros recibimos, seleccionamos y mandamos las cargas en nuestras oficinas en Córdoba, San Pablo o Miami. Nuestro principal cliente en Argentina, que tiene 120 locales, dice que somos ‘su mejor solución logística’; saber que ese es otro de los procesos vitales de nuestra empresa nos ha permitido crecer”, dice.

¿Una excepción?
- Uno piensa en empresas locales y ven que para hacer un trámite hay que esperar meses, que hay desventajas competitivas, etcétera. ¿No es extraño que una empresa, desde Córdoba, encaje en una escala comercial global?
-¿Por qué no encajaría?

-Tengo la sensación que son una excepción...
-Quizás lo que llame la atención es que nosotros hemos decidido no tener proceso productivo. Si tuviera una ventaja competitiva de origen no me harías la pregunta; por ejemplo, si fuera una empresa láctea no se te ocurriría. Eso es lo diferente. Hay otras empresas que lo hacen.

-Sí, pero quizás esas empresas tienen una superespecialidad. Y no por desmerecer pero ustedes desarrollan brand y marketing de pelotas de fútbol en Córdoba, su producto se fabrica en China, lo llevan a Estados Unidos y desde allí lo distribuyen y venden en Brasil…
-Y bueno ...algo debemos haber hecho bien (risas). A mi me parece que el mundo es así.  Y si ahora nos llaman para ser proveedores, si conseguimos la licencia FIFA por segundo mundial consecutivo para 9 países -entre ellos Brasil y Argentina- es porque algo estamos haciendo bien y estamos aportando valor. Si no, no te llaman.

Las puertas que se abren (y el golpe de suerte de Neymar)
“Más allá del número de pelotas que vamos a vender, que estimamos en unas 400.000, el impacto que buscamos es que ese producto con licencia FIFA sea la puerta de entrada para muchos clientes en otros países. Por ejemplo, con FIFA entramos en la cadena de tiendas de deportes número 1 de Ecuador, pero yo tengo la licencia del PSG, del Manchester City. Y atrás de las pelotas de Rusia 2018 van todos mis otros productos en un portafolio que supera el millar, y eso para nosotros es brillante”, admite.

Como buen deportista -y hombre de negocios- olfatea que con este acuerdo puede llegar a jugar en otra liga. Ya mantuvo conversaciones con www.soccer.com, el sitio número uno en ventas de ese rubro en Estados Unidos, en ese país cerró un convenio con Malik para distribuir su línea de hockey en Latam (excepto Argentina, Brasil y Chile) y que esa marca produzca Simbra, y acaba de cotizar para el sitio web de Rusia que venderá el merchandising de la Copa del Mundo.

Pero al mismo tiempo, un mercado gigantesco también muestra ahora una gran oportunidad. “Brasil es un mercado muy interesante, que empezó operativamente en enero de este año. Hay mucha tarea por delante y sobre todo por entender el mercado. Tuvimos un pequeño golpe de fortuna cuando Neymar pasó a jugar al PSG y nosotros tenemos la licencia del club francés. Los clientes empiezan a pedir las pelotas y encargamos unas con la firma de Neymar que llegarán en los próximos meses”, dice. A la suerte, se sabe, también hay que acompañarla.

Arremangarse para ayudar
Sportcom mantiene activos programas a través del Fonbec y Abdala es uno de los empresarios locales que trabaja en la Fundación Córdoba Mejora, que tiene foco en la educación. “Hace 3 años que colaboro en la comisión de líderes sociales y estamos trabajando con un programa de empleo joven para chicos de escuelas con cierto grado de vulnerabilidad que incluye 4 meses de capacitación, con pasantías de algunas semanas. El objetivo allí es claro: arremangarse para ayudar, porque firmar el cheque es fácil”, opina.

“Además, creo que uno recibe muchas cosas y se da cuenta que no todo está perdido. Hay un ida y vuelta transparente y enriquecedor”, acota.

-¿Creés que hay prejuicios cuando los empresarios ayudan por el hecho de ser empresarios?
-A nivel social hay preconceptos con la idea de generar valor de las empresas. Yo no lo veo mal porque también siendo empresario uno da oportunidades de desarrollo. Hay que tener esa lectura. ¿Qué está mal en eso? Es cierto, hay casos de abuso, pero creo que la tarea que hacemos en Córdoba Mejora desmitifica un poco esto. Yo di clases varios años sin cobrar porque no pagué nada para mi formación. ¿Qué tiene de malo que vaya y devuelva algo?

Comentarios:

Dejá tu Comentario: